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nov 11 2011

Las aldeas fortificadas del Valle del M’Zab

» Escrito por Abel Garcia

¿Cómo sobrevivir en el desierto?

En los límites del norte del desierto del Sahara, en Argelia, se encuentra un paisaje que bien podría formar parte de cualquier época del pasado: el Valle del M’Zab, con sus aldeas fortificadas construidas en las lomas formadas por la erosión, es un oasis en medio de la vasta extensión vacía del desierto.

Mzab Ghardaïa 460x305 Las aldeas fortificadas del Valle del M’Zab

Los orígenes de estos asentamientos se remontan al siglo X, cuando algunos habitantes del reino de Tiaret (en lo que hoy es Argelia) llegaron al desierto tras la absorción de su país por el califato fatimí (que se encontraba en rápida expansión por el norte de África). Eran miembros de la etnia ibadí que buscaban un lugar tranquilo donde vivir según su sociedad ancestral y su religión, el ibadismo.

Por ello se instalaron en el valle formado por el río M’Zab, en los límites del Sáhara, donde construyeron cinco aldeas fortificadas. Su sociedad gira en torno a las estructuras familiares y a su religión, por lo que permanecieron casi siempre aislados hasta la época de la colonización del norte de África. La etnia mozabí, originaria del valle, acogió y convivió con los recién llegados durante varios siglos. ¿Cuál fue la clave de su éxito en esta tierra casi yerma?

Una compleja red de canalización de aguas abastece a la comunidad y a los huertos, lo que permitió a esta sociedad vivir de manera autosuficiente durante varios siglos. Además, al encontrarse en un lugar de paso de las rutas que conectan el Magreb con el África subsahariana, se enriqueció gracias al comercio y a la venta de sus productos artesanales (alfombras, alfarería y objetos de cuero, principalmente) que hoy en día siguen vendiéndose como recuerdos turísticos. Con el tiempo, este comercio atrajo a otras etnias al valle y se construyeron dos aldeas más.

Las casas del Valle del M’Zab constituyen una muestra única de arquitectura. Las casas están construidas en círculos concéntricos alrededor de una mezquita con aspecto de ciudadela. Los habitáculos son del mismo tamaño y aspecto, sin apenas ventanas, siguiendo dos principios de la sociedad ibadí: la igualdad y el respeto por la privacidad familiar. Al encontrarse intramuros, la organización del espacio es muy estricta; si bien siempre hay lugar para los patios, espacios centrales de la vida en comunidad.

El paisaje del Valle del M’Zab fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982, como ejemplo de un hábitat integrado al entorno. Desde luego, no tenían otra opción para poder vivir por sí mismos, y durante siglos, en el árido suelo del Sahara.

Fotografía de PhR61 en la Wikipedia.

oct 14 2011

El último refugio del leopardo de Amur

» Escrito por Abel Garcia

¿Conoces al felino más escaso del mundo?

En las montañas de Sikhote-Alin, en el lejano oriente de Rusia, una sombra moteada se desliza entre la nieve. Su escaso número y su sigilo le hacen parecer un fantasma – y pronto podría serlo. Se trata del leopardo de Amur (Panthera pardus orientalis o Panthera pardus amurensis), el felino más escaso del mundo, del que quedan apenas 35 ejemplares censados en libertad.

Panthera pardus orientalis 460x345 El último refugio del leopardo de Amur

Este habitante de los bosques es muy difícil de ver, incluso para los expertos que llevan muchos años siguiéndole la pista. Su experiencia y la necesidad de supervivencia le han enseñado a moverse con sigilo y a evitar ser visto, tanto por aquellos que quieren cazarlo como por aquellos a quienes quiere cazar. La deforestación y la competencia con su incómodo primo el tigre le hacen cada vez más difícil conseguir comida, a la vez que debe mantenerse oculto para evitar a los cazadores furtivos.

Pero el leopardo de Amur no es el único habitante de las montañas de Sikhote-Alin: éstas constituyen uno de los ecosistemas más increíbles del mundo, donde conviven especies propias de la fría taiga (como renos y osos) con otras tropicales (como el propio leopardo de Amur, el tigre siberiano y el oso negro asiático). En 2001 la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad un área de más de 16.000 kilómetros cuadrados, de los cuales casi 4.000 corresponden a las montañas de Sikhote-Alin.

Sikhote Alin 460x345 El último refugio del leopardo de Amur

Sin embargo, a causa de la presión que ejerce el turismo sobre el entorno, este lejano paraíso sólo puede ser visitado por cantidades limitadas de gente y en compañía de guardas forestales. Esto se debe también a la amenaza de los cazadores furtivos, que pueden suponer un peligro para los visitantes o bien hacerse pasar por tales. El encanto del lugar radica, evidentemente, en la fauna, por lo que la zona es frecuentada también por científicos y documentalistas, muchos de los cuales acuden con la esperanza de ver, al menos una vez en la vida, a un leopardo de Amur en libertad.

El futuro de este raro felino es muy incierto, ya que el número de ejemplares censados es muy escaso y las posibilidades de supervivencia de las crías, limitadas. El retroceso de los bosques que son su hábitat y la caza furtiva de sus presas los ha colocado en la categoría de “en peligro crítico”, que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza utiliza para designar a aquellas especies que pueden desaparecer del medio salvaje en un periodo de tres generaciones. Resulta incierto decir si los intentos de criarlo en cautividad pueden corregir esta tendencia pues, si ya es difícil sobrevivir para un leopardo de Amur salvaje, más aún lo es para uno que nunca ha tenido que enfrentarse al reto de la supervivencia. El destino de este misterioso animal parece tan complicado como la posibilidad de encontrarlo en los bosques.

Fotografías de Ruslan V Albitsky y Tedmek en la Wikipedia.

sep 08 2011

Arg-é Bam, un gigante con pies de barro

» Escrito por Abel Garcia

¿Una ciudadela entera hecha de adobe?

El adobe (arcilla mezclada con arena y paja) es uno de los materiales de construcción más antiguos y extendidos en el mundo, utilizado en muchas culturas de África y Asia para construir casas. Sin embargo, tiene el problema de ser muy vulnerable al agua, por lo que debe recubrirse con cal y arena para proteger las construcciones de la lluvia. Ese mantenimiento es fácil en casas y construcciones pequeñas, pero ¿puede aplicarse a una gran fortificación? La respuesta es sí.

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La ciudadela de Arg-é Bam, en Irán, era hasta hace pocos años la mayor construcción de adobe del mundo: abarcaba un área de 180.000 metros cuadrados, estaba rodeada por casi 2 kilómetros de murallas de entre 6 y 7 metros de altura, y poseía dos grandes torres entre un total de 67 distribuidas por la ciudad antigua de Bam. Un conjunto impresionante que merecía sin duda la distinción de Patrimonio de la Humanidad, aunque ahora esté prácticamente destruido tras un terremoto que tuvo lugar en 2003.

Aunque no se conoce la fecha de su edificación, se sabe que ya existía alrededor del año 500 aC, por los registros de la Ruta de la Seda, que pasaba por ella. La ciudadela propiamente dicha se encuentra en el corazón de un gran complejo fortificado. Un aspecto destacable es la cuidada planificación en la construcción de las diversas partes del conjunto (las residencias de los gobernantes, los cuarteles, las casas del pueblo y los edificios de otra utilidad como el molino) para mantener un orden a pesar de que se expandió diversas veces: las nuevas edificaciones eran integradas de forma armoniosa en el conjunto, pues el espacio escaseaba.

Por desgracia, un terremoto acaecido en el año 2003 destruyó gran parte de esta fortaleza, que ahora se encuentra en ruinas. Aquí se demostró la importancia que tiene la distinción de Patrimonio de la Humanidad, ya que gracias a ello pudo hacer uso de un fondo para su reconstrucción, además de la colaboración de varios países a título individual. Llevará tiempo, quizá tanto como el que costó erigirla por primera vez, pero tal maravilla no debería volver al polvo.

Fotografía de Arad en la Wikipedia, antes del terremoto de 2003.

sep 06 2011

Las maravillas ocultas de Lahore

» Escrito por Abel Garcia

Lo más hermoso no siempre es lo más conocido

Pakistán es una tierra misteriosa, de la que la mayoría de nosotros poco sabemos, debido a que no es un país muy seguro para viajar. Surcado por valles y montañas, estos ocultan grandes maravillas que quedan envueltos en un halo de misterio, como todo en esa lejana tierra.

Una de estas maravillas se encuentra en la ciudad de Lahore, al este del país, cerca de la frontera con la India. Se trata del fuerte de Lahore y los jardines de Shalimar, inscritos por la UNESCO en la lista del Patrimonio de la Humanidad en peligro. Aunque el complejo engloba tanto los jardines como el fuerte, lo cierto es que son dos sitios diferenciados, cada uno con su propia historia.

Jardines de Shalimar 460x346 Las maravillas ocultas de Lahore

El fuerte es la construcción más antigua y obedece a una intención puramente militar. La primera mención inequívoca a la ciudad y al fuerte data de finales del siglo X, cuando Lahore forma parte del Imperio Gaznávida; aunque el geógrafo Tolomeo menciona en el siglo II una ciudad llamada Labokla, que podría corresponderse con Lahore. Sin embargo, el fuerte actual data de 1566, ya que fue reconstruido en tres ocasiones a causa de las guerras. Aunque no sea el original, sigue siendo una valiosa muestra de las fortalezas musulmanas del Lejano Oriente, con un estilo distinto del que se puede encontrar en Arabia o el norte de África.

El jardín, por su parte, es para muchos la auténtica maravilla del lugar. Fue creado en 1641, como un regalo del emperador Shah Janan a su esposa favorita, para quien construyó también la mayor joya de la Índia: el Taj Mahal. Los jardines se inspiran en la geografía de cinco lugares (Asia Central, el Kashmir, Persia, Punjab y Delhi) y pretendían (y consiguieron) reunir lo mejor de los estilos desde Asia central hasta la India. Existen otros jardines con este nombre en la ciudad de Srinagar, creados en 1619 y que ahora son un parque público.

Semejantes joyas se encuentran en peligro pues, a pesar de que tienen derecho al Fondo para la Conservación del Patrimonio de la Humanidad, su mantenimiento es complicado al encontrarse próximo a las zonas de influencia de las milicias talibanes, razón por la cual tampoco pueden beneficiarse de los ingresos del turismo. Unas joyas, pues, que restan ocultas entre las montañas y valles del misterioso Pakistán.

Fotografía de Ali Imran en la Wikipedia.

sep 05 2011

Lugares maravillosos, Patrimonio de la Humanidad

» Escrito por Abel Garcia

¿Cómo se elige el Patrimonio de la Humanidad?

Muchas veces hemos hablado de lugares que figuran en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Pero, ¿qué es esta lista, quien la elabora y en qué criterios se basa?

La lista del Patrimonio de la Humanidad tiene como objetivo “catalogar, preservar y dar a conocer sitios de importancia cultural o natural excepcional para la herencia común de la humanidad”. Para que un lugar pueda aspirar a ser Patrimonio de la Humanidad, debe ajustarse a uno o varios criterios de selección que van desde su arquitectura, importancia historia o significado cultural, en el caso de los creados por la mano del hombre; hasta su biodiversidad o belleza, en el caso de los naturales.

Para que un lugar sea inscrito como Patrimonio de la Humanidad, el país al que pertenece debe presentar una lista de todos los sitios que, a su juicio, presentan cualidades suficientes para ser inscritos. Estos son incluidos en la llamada Lista Tentativa, de la cual salen las nominaciones. Cada país puede presentar una sola nominación por año, acompañada de un expediente en el cual se exponen las virtudes del sitio. Los expedientes son evaluados en primer lugar por la Unión Mundial para la Conservación y el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, los cuales elevan sus recomendaciones al Comité del Patrimonio de la Humanidad. Este es el que finalmente decide si los sitios nominados reúnen las cualidades necesarias para ser inscritos.

Desde su fundación en 1972 se ha celebrado una sesión por año, más algunas sesiones extraordinarias. La inscripción en la lista, además del reclamo turístico que supone, es un gran beneficio para los sitios seleccionados, ya que pueden obtener financiación del Fondo para la Conservación del Patrimonio de la Humanidad, lo cual ayuda mucho a preservarlos especialmente en los países pobres.

En total, han sido inscritos hasta la fecha casi 200 sitios de todos los continentes, excepto la Antártida. También existen otras listas, como la del Patrimonio Cultural Inmaterial y la del Patrimonio de la Humanidad en peligro.

ago 24 2011

Meroë, la tierra de las reinas negras

» Escrito por Abel Garcia

A orillas del Nilo no sólo floreció la civilización egipcia, sino otras que, a pesar de su grandiosidad, fueron eclipsadas por su poderoso vecino. Una de estas fue el reino de Meroe, localizado en el actual Sudán y que en los tiempos antiguos era el más floreciente de Nubia, la tierra al sur de Egipto.

Meroe Pyramids 460x313 Meroë, la tierra de las reinas negras 

Meroë era una tierra rica en oro y hierro, dos de los metales más importantes de la época, y mantenía una intensa actividad comercial con la India y China. Su proximidad al importante puerto de Swakin la convertía en un nudo clave del comercio entre el Lejano Oriente y África. De este glorioso pasado han llegado a nuestro tiempo pocas muestras, pero una lo bastante importante para ser inscrita en la última ampliación de la Lista del Patrimonio Universal de la UNESCO, en junio de este año: las pirámides de Begarawiyah. Aunque parcialmente destruidas y mucho menos impresionantes que las egipcias, son el mayor vestigio arqueológico de la antigua civilización de Meroë. Hay en total más de 150 pirámides, 50 de las cuales pertenecen a personajes de la realeza o la alta sociedad.

El otro gran vestigio arqueológico de Meroë es la estela de la victoria de uno de sus reyes (probablemente Ezana, que gobernó a principios del siglo IV dC). Su escritura evolucionó de los jeroglíficos egipcios, pues las raíces meroíticas provienen del declive del poderío egipcio en las tierras del Alto Egipto, alrededor de la dinastía. XXV. En las pocas trazas arqueológicas que se conservan, se observa que la influencia egipcia perduró fuertemente en el lenguaje, la arquitectura e incluso la religión, como demuestran las numerosas imágenes de dioses egipcios como Amón, Isis o Thot.

Con la anexión de Egipto al Imperio Romano, Meroë pudo desarrollarse hasta el máximo de su esplendor, sin el temor a la constante amenaza de su vecino egipcio con el que mantenía disputas territoriales milenarias. Esta suerte convirtió a Meroë en un poderoso reino, gobernado tanto por hombres como por mujeres: una excepción en los grandes reinos e imperios de la época, motivo por el cual pasó a la historia como “la tierra de las reinas negras”. Unas reinas de las que poco queda ahora, tan sólo los restos de su civilización azotados por el viento del desierto.

Fotografía de B.N.Chagny en la Wikipedia.

ago 18 2011

La tierra mágica de Capadocia

» Escrito por Abel Garcia

¿Conoces los pueblos subterráneos de Capadocia?

Capadocia es, junto con el estrecho del Bósforo, una de las regiones históricas de Turquía. Desde la Antigüedad ha estado habitada por muchos pueblos, cada uno de los cuales ha dejado su huella cultural, motivo por el cual es un lugar extremadamente rico en cuanto a vestigios arqueológicos y etnológicos. Esto, unido a su cautivadora geografía de rocas de extrañas formas erosionadas por el viento y cuevas que se han utilizado como casas, confiere a esta región una magia única.

Göreme Capadocia 460x306 La tierra mágica de Capadocia

En el año 1985 fue inscrita en el Patrimonio Mundial de la UNESCO un área de 9.576 hectáreas y varios enclaves destacados. Una de las razones es su geografía: la erosión ha creado auténticas maravillas, con rocas de las formas más extrañas y variadas como las del llamado Valle de las Chimeneas de Hada. El motivo es que el suelo de Capadocia está formado por rocas de diversa naturaleza: la parte inferior es de origen volcánico, haciéndola más susceptible a la erosión, mientras que las capas superiores suelen ser de basalto, más resistente. Esto provoca que las rocas no se erosionen de forma uniforme, dando lugar a estos increíbles paisajes de miles de extraños túmulos.

Pero Capadocia no está reconocida por la UNESCO sólo gracias a su geografía, sino por su rico legado humano, entre el cual destaca el Parque Nacional de Göreme y los enclaves rupestres de Capadocia. Este abarca diversos valles caracterizados por un gran número de cuevas, cuyos interiores sirvieron como viviendas (algunas cuevas, fuera de los límites del parque, siguen habitadas) y para todo tipo de usos: almacenes, monumentos, iglesias y capillas. Muchas cuevas conservan aún frescos de los siglos XI y XII, a pesar de haber sido realizados en una superficie relativamente expuesta a la intemperie.

Algunos de estos enclaves ahora están abandonados, como las ciudades subterráneas de Kaymakli, Derinkuyu, Mazi y Özkonak, construidas probablemente entre los siglos V y X. Estas fueron excavadas en el suelo blando y albergaban a cientos de personas. Kaymakli es la más impresionante de estas ciudades: tiene nueve niveles de los cuales los cuatro superiores se pueden visitar, un auténtico laberinto de galerías y escaleras que alberga viviendas, almacenes, cisternas para guardar el agua, cocinas, iglesias con frescos que aún se conservan, e incluso establos y un cementerio. Un prodigio de ingeniería de los tiempos antiguos que añade, si cabe, más magia a esta tierra fascinante que es Capadocia.

Imagen: Villa de Göreme, en el Parque Nacional del mismo nombre. Fotografía de Karsten Dörre en la Wikipedia.

may 26 2011

La sorprendente Capadocia turca

» Escrito por Cristina Canaveras

Nada más y nada menos que casi 10.000 hectáreas son protegidas y declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Esta extensión sin duda da una idea de lo emblemático del lugar, y es que pocos lugares sorprenden tanto al visitante como éste. Fue en 1985 cuando la UNESCO decidió condecorar con tal galardón a la Capadocia y, desde entonces, es una región única por lo que ésta supone geológicamente. De hecho, una opinión compartida por muchos es que se trata de una formación única en el mundo, de insuperable belleza e incalculable valor paisajístico e histórico.

 Se suele decir que el nombre ‘Capadocia’ proviene de la palabra ‘Katpadukya’, que significa “Tierra de bellos caballos”. Este lugar, una región antigua del centro de la Anatolia turca, es un rincón tan mágico y que encierra tantas leyendas que es indispensable visitarla si viajas a Turquía.

 Siendo la Capadocia una zona que determina un espacio comprendido por tres pueblos (Nevsehir, Avanos y Urgüp), lo mejor para llegar hasta ella será coger cualquier autobús desde la capital, Ankara. Otra opción que puede contratarse y que ya viene muchas veces programada desde las ciudades de origen es la de reservar un circuito que combina Estambul con la Capadocia. No obstante, muchas veces, y por opiniones de gente que lo ha hecho, resulta mucho mejor llevar a cabo la primera opción.

 800PX 12 460x306 La sorprendente Capadocia turca

Tras millones de años de erosión, la tierra del lugar, llamada toba calcárea, ha tomado formas de diferentes tipos adquiriendo un aspecto de paisaje lunar. Algunas civilizaciones antiguas florecieron aquí y, con los años, el ser humano ha ido construyendo sus casas incrustándolas en la roca, siendo aún hoy en día el hogar de algunos lugareños.

 En la Capadocia se crearon, además, refugios subterráneos, algunos de los cuáles pueden aún visitarse como es el caso de las ciudades de Kaymakh y Derinkuyu. Éstos, que podían llegar a albergar hasta 20.000 habitantes, fueron utilizados durante el cristianismo bizantino y decorados con frescos en sus paredes.

 Y como decía, la Capadocia es también especial por las leyendas que encierra. Una de ellas cuenta que en el centro de la Anatolia turca convivían con algún que otros problema humanos y hadas. La relación entre ellos estaba prohibida y, una vez, un hada y un humano se enamoraron, con la mala suerte de que se hizo público su amor y fueron castigados con pena de muerte. La reina de las hadas, sin embargo, quiso perdonar a la pareja y, para evitar que pudiera suceder en más ocasiones, convirtió a todas las hadas en palomas.

 Por ello, los humanos que aún habitan en la Capadocia cuidan de forma especial a las palomas que residen en el lugar. Éstas viven en unas formas que recuerdan a las chimeneas y que, por tanto, son denominadas ‘las chimeneas de las hadas’. Un mágico lugar con mil y un rincones especiales que descubrir.

Fotografía de Wikipedia

may 17 2011

Los templos rupestres de China

» Escrito por Abel Garcia

La producción artística de China es una de las más vastas y variadas del mundo, si no la que más. Su historia milenaria ha visto influencias de muchas eras y países, y en todos los rincones del país hay muestras de algún arte único.

Budas de Yungang 460x345 Los templos rupestres de China

En la provincia de Shanxi, al este del país, encontramos uno de estos ejemplos de la permeabilidad de la cultura china: las grutas de Yungang. Estas grutas, 252 en total, fueron talladas en la pared de una montaña para esculpir, en su interior, más de 51.000 estatuas de Budas. Ello las convierte en uno de los ejemplos más impresionantes de escultura en la roca, pero por increíble que parezca, hay otro sitio en China que las supera: las grutas de Longmen, con más de 100.000 estatuas.

Lo más impresionante es que las estatuas fueron talladas de una sola pieza en la roca, avanzándose a lo que diría Miguel Ángel muchos siglos después: que la escultura es el arte de quitar el material que sobra. Las grandes dimensiones de algunos de los Budas (para que te hagas una idea, un solo dedo de una estatua puede medir dos metros), hacen que resulte aún más impresionante en el interior sobrecogedor de las grutas. Algunas están guardadas por pagodas de madera, aunque muchas fueron destruidas por incendios y ataques a lo largo de los siglos. Los ladrones de arte también han causado estragos, arrancando muchas estatuas de sus nichos.

Las grutas fueron realizadas en su mayoría entre los siglos V y VI, por los emperadores de la dinastía Wei, y su construcción obedece a motivos más políticos que religiosos. Los emperadores pensaron que sería útil introducir el budismo (una religión extranjera venida de la India) entre la población, ya que predicaba la paz, y creían que un pueblo que siguiera los preceptos budistas sería menos propenso a las revueltas. Con el tiempo, la asimilación del budismo por parte de los propios emperadores añadió otro motivo: creían que encargando estatuas de los Budas su karma mejoraría y estarían más cerca del Nirvana.

Tanto las grutas de Yungang como las de Longmen son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y un importante reclamo turístico. Antes eran un lugar de culto y hoy en día, entre la multitud de visitantes, siguen habiendo personas devotas que acuden a hacer sus oraciones frente a la mirada benevolente y enigmática de los Budas de piedra.

Fotografía de Maksim en la Wikipedia: Uno de los Budas de Yungang.

abr 24 2011

La montaña sagrada: Uluru

» Escrito por Abel Garcia

Uluru, más conocida seguramente como Ayers Rock, es uno de los símbolos de Australia junto con la Gran Barrera de Coral o los canguros. Esta meseta no sería tan espectacular (al fin y al cabo mide 348 m. de altura) si no fuese porque se encuentra en medio de una gran extensión desierta, en el corazón del Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta.

Uluru Ayers Rock 460x216 La montaña sagrada: Uluru

Su presencia en esa tierra desolada ha otorgado a Uluru un aura mística desde tiempos inmemoriales. Es un lugar sagrado para los aborígenes australianos, para quienes la meseta fue creada al principio de los tiempos de acuerdo con distintas leyendas. Para ellos, Uluru es un lugar inviolable y se dice que las maldiciones y la mala suerte recaerán sobre aquellos que se lleven piedras de ese lugar sagrado.

Uluru es uno de los atractivos naturales más famosos de Australia, especialmente desde que la UNESCO lo nombrara Patrimonio de la Humanidad. El pase cuesta 25 dólares y es válido para 3 días: es una buena oportunidad para conocer el resto del parque, un espacio de gran valor ecológico. Los habitantes de la zona, los aborígenes Anagu, se encargan de organizar visitas guiadas que acercan a los visitantes a la naturaleza y a las leyendas de Uluru.

Podría parecer que una de las actividades más populares fuera la ascensión a la cima, pero no es así: de hecho, se desaconseja pues puede resultar peligrosa y desde 2009 está prohibida directamente. Los que queden cautivados por su belleza deberán conformarse con una de sus estampas más famosas: el color rojo brillante que adquiere la meseta al atardecer, ya que la piedra arenisca que lo compone cambia de color según la inclinación de los rayos del Sol.

Nadie puede sentirse indiferente ante esta mole de piedra modelada por los elementos, que se alza en medio de la llanura desolada. Uluru es un lugar rodeado de misticismo y belleza que sigue cautivando a millones de personas con su magia.

Fotografía de Huntster en la Wikipedia.