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ene 23 2012

La Dundas Square, ¿una copia de Times Square?

» Escrito por Cristina Canaveras

El punto neurálgico de Toronto

Comenzamos la semana como la acabamos, hablando de Nueva York. Sin embargo, el rincón que hoy nos ocupa no está situado en la Gran Manzana a pesar de recordar, en gran medida, a una de sus estampas más populares. Y es que son comparables al cien por cien por su tamaño y, sobre todo, por las luces y la vida que aquí se cohesionan como si de un gran espectáculo se tratara. Es sólo una plaza aunque, al mismo tiempo, es el punto neurálgico de la ciudad de Toronto.

No es un punto turístico por sí mismo pero lo cierto es que nadie puede salir de la Dundas Square sin fotografiarla. No es casual que no queramos abandonar el lugar sin tomar una fotografía: ciertamente, se trata de un lugar que, llegada la noche y con ella su imparable oscuridad, resplandece a través de una gran amalgama de colores y formas, una combinación de destellos que nada tiene que envidiar a la del tan popular Times Square de Nueva York.

DundasSquare 460x306 La Dundas Square, ¿una copia de Times Square?

La Dundas Square también es una ‘square’, una intersección de dos calles –la Younge y la Dundas Street- convertida en plaza. Está situada en el distrito financiero de Toronto y fue creada para revitalizar la zona tras la demolición de un complejo de edificios comerciales. Se inauguró como plaza pública a finales del 2002, aunque el primer concierto celebrado en Dundas Square fue en mayo de 2003.

Urbanística y arquitectónicamente, la Dundas Square supuso una innovación para Toronto y, en realidad, para todo Canadá. Se trata del corazón de la capital canadiense y, además, el punto más transitado de todo Canadá: por ella circulan cada año unos 56 millones de personas.

Si nos centramos en algunos de los edificios de la Dundas Square vemos como destaca el ocio y el entretenimiento –como por ejemplo el Toronto Life Square- un complejo centrado en la diversión de todo canadiense y turista en la ciudad. No obstante, no nos olvidamos del Toronto Eaton Centre, de características no muy diferentes, pues se trata de un enorme centro de oficinas y comercios, muy acorde con el resto de lo que encontramos en la zona, como hemos dicho, el distrito financiero de Toronto.

En la Dundas Square, habilitada además como improvisado escenario de conciertos de música y otros eventos, destaca también un conjunto de fuentes que sirve como otra particularidad más a sumarse a la lista de los atractivos de la plaza. Tanto es así que, sobre todo en verano, es costumbre ver juguetear a los turistas que circulan por la Dundas Square con la variedad de chorros de agua de estas fuentes situadas sobre el nivel peatonal. Dada la similitud con la Times Square neoyorkina algunos se aventuran a llamarla la Toronto Times Square. ¿Y a ti cuál te gusta más?

Fotografía de Wikipedia

ene 22 2012

La Iglesia de la Trinidad, ¡en pleno Wall Street!

» Escrito por Cristina Canaveras

¿Pensabas que todo eran rascacielos en Nueva York?

Nueva York es una ciudad de todo lo que nos podemos imaginar y más; por ello es una de las localidades más turísticas del mundo. No obstante, para ser justos hay que aclarar que si por algo es conocida la gran manzana es por su gran concentración de rascacielos, construcciones altísimas y apelotonadas unas con las otras. Algunos son famosos y otros son sólo simples edificios de oficinas: tengan la función que tengan, los rascacielos son la enseña de Nueva York.

Pero da la casualidad de que cuando uno visita Nueva York no sólo se encuentra con los típicos y populares rascacielos que protagonizan las turísticas postales de viaje. Y es lo que ocurre con la construcción de la que hoy hablamos, una iglesia situada en pleno centro de la ciudad, la zona turística y de más bullicio de todo Nueva York.

Es la Iglesia de la Trinidad –aunque allí todo el mundo la conocerá como Trinity Church-, ubicada en la intersección de dos de las calles más populares de Manhattan, Wall Street y Broadway. Claro está que esta situación ya la hace especial por sí sola, pues es muy curiosa la imagen en la que, como si de la nada, surge entre altos edificios contemporáneos una construcción algo más antigua, una iglesia de confesión episcopal convertida en lugar de culto para los cristianos en Manhattan.

NuevaYork 345x460 La Iglesia de la Trinidad, ¡en pleno Wall Street!

Antiguamente, el edificio más alto de Nueva York

Para hablar de los orígenes de la Iglesia de la Trinidad tenemos que remontarnos a finales del siglo XVII, cuando Benjamin Fletcher, el gobernador de la ciudad, dio el visto bueno para que se pudiera construir en el emplazamiento actual una iglesia para la comunidad anglicana. No obstante,  no sería hasta 1846 que se fundaría la actual Iglesia de la Trinidad, obra del arquitecto Richard Upjohn.

De estilo gótico, destacaría la punta del templo, de inspiración neogótica y con una cruz dorada en el extremo. La longitud de esta increíble punta convertiría la Iglesia de la Trinidad en el edificio más alto de Nueva York, aunque a medida que el siglo XIX fue avanzando, algunas construcciones lo superarían. Dicen, incluso, que en el siglo XIX la iglesia era considerada un faro que daba la bienvenida a los barcos que llegaban al puerto de Nueva York.

Y si algo hace especial también a la Iglesia de la Trinidad es el cementerio que la rodea, donde yacen enterradas algunas de las personalidades más importantes de la historia de Nueva York. En él, por ejemplo, descansan los cuerpos de Robert Fulton, el descubridor del barco a vapor, o el Padre Fundador Alexander Hamilton.

Fotografía de Wikipedia

nov 06 2011

Nueva edición de la maratón de Nueva York

» Escrito por Marta Torrejon

¿Te entran ganas de correr?

Hoy tiene lugar uno de los eventos deportivos más esperados de todo el año: la maratón de Nueva York. Miles de personas se reúnen hoy para disputar esta competición que va ya por su 42 edición y que es capaz de levantar de sus asientos a muchas muchas personas.

Nadie imaginaba que aquella primera carrera, que se celebró en 1970, llegaría hasta dónde está actualmente. En aquel entonces sólo participaron 127 corredores (una cifra irrisoria si se compara con la actual), que se dedicaron a dar unas cuentas vueltas a Central Park previo pago de 1 dólar. Sólo un centenar de espectadores contemplaron la carrera y a los 55 participantes que fueron capaces de cruzar la meta. ¿Y quién fue el primer ganador de la maratón de Nueva York? El norteamericano Gary Muhrcke, con un tiempo de 2 horas 31 minutos y 38 segundos.

800px New York marathon Verrazano bridge 460x345 Nueva edición de la maratón de Nueva York

El fundador, Fred Lebow, decidió cambiar las cansinas vueltas a Central Park por un nuevo recorrido mucho más espectacular y entretenido por las calles de Nueva York, sin duda un punto muy a favor para que se convirtiese en lo que es actualmente. El recorrido actual comienza atravesando el Puente Verrazano Narrows, que se cierra al tráfico durante el evento. Esto conlleva que durante los primeros minutos de la carrera el puente se vea completamente abarrotado de corredores, lo que se ha convertido en un verdadero símbolo de la maratón de Nueva York.

La maratón más mediática del mundo atraviesa los cinco barrios de Nueva York: Brooklyn, Queens, Manhattan y un breve recorrido por el Bronx para retomar la Quinta Avenida de Manhattan y terminar en el emblemático Central Park. Un recorrido emocionante para el que los corredores esperan largas horas en la salida, para situarse en una posición. Por no hablar de los espectadores, que viven emocionados la maratón e incluso pueden bajarse aplicaciones para el móvil para seguir a sus corredores favoritos.

Fotografía de Wikipedia

sep 22 2011

La Estatua de la Libertad

» Escrito por Marta Torrejon

¿Has estado con la señora más famosa del mundo?

Conocerla es todo un honor. Con 46 metros de altura y un color verdoso a causa del contacto del cobre con el agua y el aire, se yergue ante ti una de las señoras más importantes del planeta. No, no es ninguna cantante mundialmente famosa, una actriz reconocida, una figura política con poder o algún personaje corriente pero importante. No tiene nada que ver. Es la Estatua de la Libertad.

434px Statue of Liberty 7 333x460 La Estatua de la LibertadLa Estatua de la Libertad se encuentra en la Isla de laLibertad, muy próxima a la Isla de Ellis donde durante muchos años los inmigrantes que llegaban al nuevo mundo eran inspeccionados tanto legal como medicamente. Para llegar frente a ella has que coger el ferry que salía del parque Battery situado en la punta sud de Manhattan, en Nueva York.

Las aguas acostumbran a estar tranquilas y el trayecto es corto. El tiempo pasa deprisa dejando Manhattan a las espaldas y acercándote a ella. No podrás resistir la tentación de ir haciendo fotografías nada más emprender el viaje, aunque el tamaño de la Estatua de la Libertad sea reducido desde tu punto de vista. Al llegar, el barco la rodea mostrando varios puntos de vista. Sin duda, impone mucho más de cerca que de lejos… ¡y eso que todavía no has bajado del ferry!

Después de caminar un poco por la isla llega el momento de ponerse delante de ella e intentar alzar la mirada para encontrarte con tus ojos. Te sentirás muy pequeño a su lado, y no sólo por la obviedad del tamaño. La Estatua de la Libertad conmemora la Declaración de Independencia de  los Estados Unidos y representa la libertad iluminando al mundo. Esa señora significa mucho, y es todo un orgullo tenerla frente a ti. La primera visión que durante muchos años tuvieron los inmigrantes europeos al llegar a Estados Unidos tras su travesía por el océano Atlántico es lo que tus ojos intentaran captar, un esfuerzo por retener en la memoria esa estatua tan mundialmente famosa.

Para volver a Manhattan tendrás que volver a montar en el ferry, que antes hace un parada en la isla de Elis. De nuevo, no podrás resistir la tentación de girarte para no darle la espalda, retrasar la despedida. Y, aunque parezca mentira, te alejarás tanto que llegará el momento en que la Estatua de la Libertad tendrá cabida entre tus dedos.

Fotografía de Wikipedia

jun 12 2011

Top of the Rock, en Nueva York

» Escrito por Marta Torrejon

Es imposible que la vista te alcance a ver esos edificios enteros. Desde la puerta, es inútil estirar el cuello para intentar divisar el último piso. Desde lejos podrás ver la cima, pero la base estará tapada por otras construcciones. Manhattan, en Nueva York, es el perfecto ejemplo de una ciudad con rascacielos, y es uno de los principales atractivos para todos sus visitantes.

Hay muchas cosas que uno debe hacer cuando visita Nueva York, y una de las que yo considero indispensables es subir a uno de los rascacielos para poder apreciar la ciudad sin barreras. Los más famosos son el Empire State Building y el Rockefeller, y dado que éste último acostumbra a tener menos colas fue mi elección. El mirador recibe el nombre de Top of the Rock, y la entrada ronda los 17 dólares. Sin embargo, al pasear por la zona puede que, como a mí, alguna chica te reparte algún vale de descuento y te salga un poco más económico. Además, puedes optar por comprar la entrada por Internet desde casa, aunque de esa manera te arriesgas a que el día escogido este nublado o incluso llueva.

rock 460x345 Top of the Rock, en Nueva York

Has de tener en cuenta que al comprar la entrada no subes directamente: las entradas van por turnos, de manera que puedes comprarla a las 8.00 y subir a las 8.45. Has de entrar al edificio siguiendo la señalización que indica Top of the Rock, y después de una revisión de mochilas, estarás listo para ascender a lo alto.

Tan sólo el ascensor ya es toda una experiencia. Llegarás hasta lo más alto en muy pocos segundos en un cubículo con techo de cristal en el que se proyecta un video que repasa la historia de la ciudad y, además, hace que te olvides de la velocidad a la que estás ascendiendo. Al terminar el trayecto llegas a una sala expositora en la que te hacen una fotografía delante de un croma que luego puedes decidir comprar o no y, finalmente, llegas al mirador.

Cualquier momento del día es bueno para subir al Top of the Rock. De día, para disfrutar de la luz natural de Manhattan y ver la ciudad de manera más clara. Al atardecer, el momento clave: el cielo va adquiriendo tonos naranjas hasta que se funde en la oscuridad. Al anochecer, cuando la ciudad entra en todo su esplendor y se viste con sus mejores galas. Sea como sea te dejará sin aliento.

Has de tener en cuenta que en lo alto del Top of the Rock sopla mucho el viento y posiblemente tengas mucho frío. Más vale ir abrigado, aunque es una experiencia que ni el frío puede estropearte.

Uno de los puntos fuertes de este mirador es que el famoso Empire State Building está justo delante, por lo que podrás verlo perfectamente. Además, se aprecian otros lugares como Times Square, resplandeciente en plena noche, o el puente de Nueva York con sus decenas de bombillas.

El Top of the Rock cuenta con tres terrazas o miradores diferentes, y la inercia te empuja a querer fotografiar todo desde el primer momento. Sin embargo, desde aquí te recomiendo que te reserves hasta llegar a la tercera terraza ya que es la única que no tiene paneles de vidrio delante.

Fotografía de Antonio CE en Flickr

jun 10 2011

En bici por Nueva York, toda una odisea

» Escrito por Marta Torrejon

¿Montarías en bicicleta por Nueva York?

Todos sabemos que la conducción en Nueva York es un poco caótica, y no necesariamente porque lo hayamos comprobado. Estamos acostumbrados a ver taxis amarillos por doquier y limusinas para algunos afortunados mezclados con coches de ciudadanos corrientes y transporte público. A esto le hemos de sumar la muchedumbre de personas ansiosas por cruzar las calles y, como no, los olvidados ciclistas.

A día de hoy, Nueva York tiene unos 650Km. de carriles bicis y sumando, pero circular por ellos no siempre es tarea fácil. Uno de esos ciclistas que batallan cada día con el asfalto lo ha comprobado en primera persona, y ha sido multado con 50 dólares por ir con su bicicleta fuera del carril bici.

¿Qué decidió hacer? Para dar a conocer la situación del carril bici en Nueva York grabó un video circulado por ese carril para demostrar que está lleno de obstáculos. Un vídeo exagerado, obviamente, pero podemos comprobar cómo se va encontrando y chocando con papeleras, obras, e incluso cómo va a parar dentro de un camión de mudanzas. Lo más curioso es ver con quien acaba chocando al final de su recorrido.

El vídeo está causando furor en la red, y muchos usuarios asiduos a la bicicleta reclaman carriles bicis sin obstáculos y coherentes. Cada vez son más las personas que hacen de la bicicleta su medio de transporte, y necesitan poder circular con seguridad y sin miedo. De momento, si viajas a Nueva York, piénsatelo dos veces antes de coger la bici…

jun 08 2011

La tienda neoyorquina de M&M, una delicia

» Escrito por Cristina Canaveras

¿En dónde puedes ver más caramelos que se funden en la boca y no en la mano?

La archiconocida Nueva York, la ciudad que nunca duerme, un templo de la modernidad y el vanguardismo que siempre sorprende al visitante. Museos, grandes rascacielos y tiendas como la que a continuación os presento hacen de esta ciudad un lugar en el que será imposible no disfrutar. De hecho, pocos establecimientos podrán superar a ésta en términos gastronómicos. Y es que a los golosos se les hará la boca agua en la tienda de M&M, un enorme centro que para muchos se convertirá en el verdadero paraíso del chocolate.

Aunque sucedáneos hay de todo tipo, para muchos el caramelo de chocolate estrella es el M&M. ¿Te imaginas ver una tienda de varias plantas de tu mayor capricho gastronómico? Pues esto es lo que ocurre para todo aquél que no concibe la vida sin chocolate y más concretamente, sin M&M. Y es que nada más entrar en la tienda lo que se descubre es ni más ni menos que un pequeño mundo en el que esta golosina es la protagonista.

mm 460x345 La tienda neoyorquina de M&M, una delicia

Ubicada entre las calles 47 y 48 de Times Square, la tienda de M&M puede distinguirse a una cierta distancia por las luces de sus escaparates, unos colores que ya anuncian lo que en el interior podremos encontrar. Además, un M&M gigante a modo de panel de publicidad invita a entrar, una pequeña golosina personificada con ojos que insinúan que lo que encontraremos  en el interior será realmente alucinante.

Y así es. Como si de un gran centro comercial se tratara, la tienda de M&M cuenta con tres plantas que se comunican mediante escaleras mecánicas. No, no te pienses que todas las plantas están repletas de grandes surtidores de M&M, cosa que como se puede ver en la foto también ocurre. Al tradicional caramelo le acompañarán una gran cantidad de variantes de colores y sabores diferentes, con frutos secos y gustos que obviamente no podemos encontrar en una tienda de golosinas común.

Además, y como pasa en estos casos, todo tipo de merchandising sobre M&M  hará que dudes sobre qué objeto o prenda de ropa comprarte: camisetas, tazas, zapatillas…todo, absolutamente todo, de M&M’s. Además, y si ya eres un fanático de este caramelo, podrás hacerte una foto con un M&M, sin duda una foto que enmarcar de tu viaje. Por último, y ya como curiosidad, existe una máquina que, tras estar segundos en frente de ella, hará un escáner de tu cuerpo con el que te dirá qué tipo de M&M eres. ¿Impresionante, no?

Fotografía de dnotivol en Flickr

jun 03 2011

Tócale los huevos al toro

» Escrito por Marta Torrejon

La ciudad de las oportunidades, cientos de veces filmada. La gran manzana, la ciudad de los rascacielos. La capital del mundo, el lugar que a todos acoge. Nueva York. Podría hablar cada día de ella y no me cansaría, y hoy de nuevo es el día.

La ciudad soñada tiene más de un punto de referencia para sus visitantes. La Estatua de la Libertad, imponente en Liberty Island. El Empire State Building, el rascacielos más alto de la ciudad. O el puente de Brooklyn, nexo de unión con Manhattan.

En el distrito financiero de Nueva York, el corazón económico mundial, se encuentra una escultura pintoresca. Con 3.200Kg de bronce, Arturo di Modica creó un toro de grandes proporciones, el Charing Bull, símbolo de optimismo, agresividad y prosperidad financiera. ¿Qué hacer una vez que estás allí? ¡Tocarle los huevos y los cuernos!

toro 330x460 Tócale los huevos al toro

Cuenta la tradición que realizar esas acciones al Charging Bull proporciona bonanza económica, y cada día los turistas hacen cola para probar suerte, no vaya a ser que sea cierto. Lo más normal es sentarse en el suelo, ni corto ni perezoso, y posar de las manera más variopintas con los huevos del toro. Una vez hecho esto, toca ir a la cabeza y dejar volar otra vez tu imaginación a la hora de hacerse la foto. ¡Que no te dé vergüenza! Decenas de turistas a tu alrededor harán lo mismo.

Este toro se ha convertido en una de las obras más fotografiadas de Manhattan, otro punto de interés para todos aquellos que tengan la suerte de visitar Nueva York. Seguro que si eres aficionado al cine te suena sin necesidad de haberlo visto. En todas las panorámicas de la ciudad en las que sale el distrito financiero aparece una imagen del Charging Bull.

No conozco a nadie que haya vuelvo de Nueva York más rico después de hacer eso, pero no pierdes nada por intentarlo. Es una escultura diferente, robusta y sorprendente, y seguro que pasarás por su lado en tu visita a la ciudad.

may 15 2011

Cruzar el puente de Brooklyn al atardecer

» Escrito por Marta Torrejon

Nueva York, la ciudad del glamour, el corazón económico mundial. Nueva York. ¿Seguro? ¿No corresponderán esos adjetivos a Manhattan? No olvidemos que el Bronx o Brooklyn también forman parte esta ciudad, y normalmente no reciben los mismos calificativos. El cambio de distritos es muy notable en la gran manzana, y un ejemplo claro se obtiene al cruzar el puente de Brooklyn.

740px Brooklyn Bridge Postdlf 460x372 Cruzar el puente de Brooklyn al atardecer

El puente de Brooklyn une los barrios de Manhattan y de Brooklyn. Fue construido entre 1870 y 1883 y, con más de 1800 metros de largo, en el momento de su inauguración era el puente colgante más grande del mundo. Además, hasta 1889 también ostentaba el record de la luz: entre pilas es de 486,3 metros. También fue el primero suspendido mediante cables de acero. Un verdadero símbolo neoyorkino que la mayoría de las personas cruzan en su visita a esta gran ciudad.

Cruzar el puente de Brooklyn es un paseo muy agradable. Verás a decenas de turistas como tú, fácilmente reconocibles; neoyorkinos que van o vienen de trabajar, también reconocibles algunos por sus trajes o distinguidos vestidos; deportistas que van de un extremo a otro corriendo o en bicicleta… un buen lugar para empezar a comprobar los contrastes que puede ofrecer una ciudad como esa.

puente1 460x345 Cruzar el puente de Brooklyn al atardecer

Posiblemente no sepas donde mirar. A un lado, el puente de Manhattan, mucho más estiloso, compitiendo en glamour con el puente de Brooklyn. A otro, la Estatua de la Libertad en la isla homónima, perfectamente reconocible aún estando a tanta distancia. Si miras al cielo, una estructura metálica impresionante que te hace sentir seguro y que se va iluminando a medida que va cayendo la noche. En el suelo, tablones de madera y un carril bici señalizado. Mires donde mires, coches y más coches intentando llegar a su destino formando largas colas debajo de ti.

Eso sí, intenta no mirar hacia atrás hasta que no vuelvas a Manhattan: cuando el sol se esconde, millones de luces inundan la ciudad de los rascacielos. La noche oscura hace todavía más impresionante una visión indescriptible, una visión que intentas captar para no olvidar jamás. Una estampa que te emociona, que te hace comprobar que Manhattan es precioso visto tanto desde dentro como desde fuera.

Y al terminar de cruzar el puente, una señal en el suelo te da la bienvenida a Brooklyn. Antes de volver, un paseo por el distrito o un chocolate caliente para retomar fuerzas y volver a Manhattan, ahora sí, disfrutando de las vistas.

Primera fotografía de Wikipedia

abr 17 2011

Fotos turísticas típicas

» Escrito por Marta Torrejon

Cuando uno viaja fuera de su lugar de origen pasa un fenómeno muy curioso: se convierte en guiri. Es entonces cuando pierde la vergüenza y se atreve a hacer cosas que en una situación normal no haría, como por ejemplo fotos en poses extrañas con monumentos típicos. Son fotografías que todo el mundo tiene, y si no te las haces el raro serás tú por no poder enseñarla cuando vuelvas a casa.

Si visitas Pisa, en Italia, seguro que pasas por su famosa torre inclinada. Después de contemplarla y comprobar que, efectivamente, está torcida, prestarás atención al gran número de personas posando para simular que la están aguantando ellos mismos. Son muchas la variantes: con un sólo dedo y expresión indiferente, de espaldas haciendo fuerza con la espalda, con las dos manos y cara de esfuerzo… tú decides cómo prefieres aguantar a la torre.

250px Leaning tower of pisa 2 Fotos turísticas típicas

Todos aquellos que viajan a Egipto acostumbran a pasar por sus pirámides. ¿Cuál es la foto típica en este lugar? Además de saludar subido en un camello, colocarse de manera que simule que tocas nariz con nariz con alguna esfinge. Una foto curiosa que sacará tu faceta más tierna.

Aquellos más culturales que visitan París es problable que pasen por el museo del Louvre. Por muy sobrio que sea el lugar, también es escenario de fotos típicas. Delante de la famosa pirámide hay unos bloques de hormigón que parece que estén colocados ahí especialmente para la ocasión. Sólo tienes que subirte y estirar tu brazo de manera que se convierta en uno de los lados del triángulo y colocar tu mano como si estuvieses cogiéndolo por el pico.

Y acabamos el recorrido en Estados Unidos. Una parada es obligatoria es Liberty Island, en Nueva York, para ver de cerca la mundialmente famosa estatua de la libertad. Y ya que es tan conocida, ¿por qué no ponerse a su lado e imitar su pose?

Fotografía de Wikipedia