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Archivo de la categoría ‘Destinos’

ene 04 2012

Sighişoara, la tierra del Conde Drácula

» Escrito por Abel Garcia

Una de las ciudades medievales mejor conservadas de Europa

Fundada por los sajones transilvanos que el rey de Hungría había invitado a su país para defender su territorio, la ciudad de Sighişoara es una de las más bellas ciudades medievales del este de Europa. Situada en el corazón de la actual Rumania, fue una ciudad de artesanos y comerciantes, una animada urbe comercial, pero debe parte de su fama a un motivo menos alegre: Vlad Dracula, el hombre que inspiró al siniestro Conde Drácula, vivió allí.

Sighişoara 345x460 Sighişoara, la tierra del Conde DráculaSighişoara forma parte del Patrimonio de la Humanidad por su importancia histórica, pero sobre todo por su magnífico estado de conservación. El corazón de la ciudad aún puede pasar por una población medieval, a pesar de las numerosas destrucciones e incendios que sufrió entre los siglos XVII y XVIII. Los edificios más antiguos datan del siglo XII, cuando se fundó la ciudad sobre un antiguo fuerte romano (el nombre de Sighişoara proviene del húngaro Segesvár, donde vár significa “fuerte”).

La ciudad medieval fue construida en la cima de una colina y más adelante se conoció como “la ciudadela”, mientras que los barrios construidos en los siglos posteriores se encuentran en el valle, junto al río. Muchas de las casas de la ciudadela aún se conservan como talleres de los oficios tradicionales que se desarrollaban en la ciudad medieval, que llegó a tener hasta 15 gremios, siendo uno de los nudos de comercio más importantes en las proximidades del Mar Negro y las rutas hacia Asia Menor y Rusia. En julio se celebra un mercado medieval en la ciudadela, el momento de mayor animación del año.

Sighişoara acogió durante un tiempo a uno de los linajes más siniestros de la historia europea: allí vivieron durante un tiempo Vlad II, príncipe de Valaquia, y su hijo Vlad III, apodado “el Empalador” o Dracula (que significa “hijo del dragón”, pues a su padre lo apodaban Dracul, “dragón”, por su pertenencia a esta orden militar). El gancho del linaje de Drácula ha servido para atraer turistas y en 2001 se planteó la construcción de un parque temático sobre él, pero la propuesta se desestimó a causa de la oposición de los habitantes de la zona, ya que habría supuesto la destrucción del hermoso paisaje que rodea a la ciudad.

Sighişoara es uno de los rincones medievales más encantadores y mejor preservados de Europa, y merece una visita si viajas a Rumania. Tranquil@, que de ningún callejón saldrá el Conde Drácula para morderte el cuello.

Fotografía de CrimsonC en la Wikipedia.

ene 03 2012

Sttutgart, rugiendo motores

» Escrito por Marta Torrejon

Stuttgart: vaya nombre más difícil de pronunciar. Seguro que lo estás intentando pronunciar mentalmente y te preguntas si lo estarás diciendo bien o mal. Esta ciudad se encuentra en Alemania, y es la capital del Estado federado alemán Baden-Wurtemberg. Se encuentra en una zona con mucha producción vinícola, y está rodeada por montes y colinas. No obstante, es más conocida por ser la casa de los famosos Porsche y Mercedes-Benz, coches que no todos pueden permitirse y que precisamente por eso son tan famosos.

¿Cómo llegar a Sttutgart? Como en la gran mayoría de ciudades europeas actualmente, tiene aeropuerto. Además, éste es uno de los más importantes y transitados de Alemania y cuenta hasta con cuatro terminales y varios servicios en su interior. El trayecto hasta el centro en coche puede tener una duración de 20 minutos o media hora, por lo que una vez que llegues puede ser una buena opción alquilar un coche barato por unos días y aprovecharlo para visitar la ciudad e incluso hacer una pequeña ruta por los pueblos de alrededor.

350405212 5c8bd7e628 460x345 Sttutgart, rugiendo motores

Como ya hemos mencionado, en Sttutgart es inevitable no visitar el Museo de Mercedes-Benz. El punto fuerte de este museo es que puede resultarte curioso aunque no seas un amante de los coches y el mundo del motor. Durante un recorrido bastante interactivo, esos que te permiten tocar y no sólo leer aburridos carteles, podrás descubrir la historia de la marca de Mercedes-Benz ligada al desarrollo del país. Y, si lo prefieres, también puedes visitar el museo de Porsche, más enfocado (éste sí) a los coches y a la marca individual.

Sttutgart es una ciudad tranquila, alejada del turismo masificado. Si estás pensando en uno de esos destinos en los que cada 5 metros te encuentras una tienda de souvenirs andas muy equivocado. Aquí abundan las calles peatonales y los jardines y, como no, sus restaurantes donde disfrutar de una comida típica. Si buscas un destino atípico y tranquilo, Sttutgart es tu lugar.

Fotografía Flickr

ene 03 2012

Palmira, la flor marchita del desierto de Siria

» Escrito por Abel Garcia

La antigua capital de los nabateos

En las arenas del desierto de Siria se halla el oasis de Palmira y, en él, las ruinas de la ciudad del mismo nombre. Reducida a escombros y reconstruida varias veces, hoy es uno de los enclaves turísticos más famosos de Oriente Medio por su conjunción de estilos arquitectónicos, que van desde la época grecorromana hasta la islámica; y distinguida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Palmira 460x234 Palmira, la flor marchita del desierto de Siria

Palmira fue en su día una floreciente ciudad, pero sus inicios son bastante inciertos. La tradición recogida por los historiadores romanos dice que fue fundada por el rey israelita Salomón; sin embargo, los registros indican que ya existía un asentamiento alrededor del año 2000 aC, mientras que el reinado de dicho rey tuvo lugar unos mil años después. Aunque puede que no fuera Salomón quien lo fundara, lo cierto es que los nabateos que la habitaron son considerados parientes de los israelitas; asimismo, el nombre de Palmira deriva de la lengua aramea (idioma original de la Biblia) y significa “ciudad de los árboles de dátil”.

Gracias a su posición estratégica (un oasis en medio del desierto era una parada obligada en las rutas del comercio), Palmira se convirtió en un nudo importante de las caravanas que conectaban la Europa grecorromana con el imperio persa y el norte de África. Ello le permitió florecer como una próspera ciudad que recibió la influencia de varias culturas, de las cuales asimiló las técnicas arquitectónicas, artísticas y culturales.

Sin embargo, ello también le valió estar en el foco de todas las guerras que se producían en la región, siendo capturada y ganando su independencia en varias ocasiones. Tuvo su momento de máximo esplendor durante el efímero reinado de la reina Zenobia (266-272 dC), antes de caer frente a Roma y ser completamente arrasada. El emperador Diocleciano la reconstruyó, pero la nueva ciudad fue destruida por un terremoto en el año 1089. En el siglo XV fue reconstruida y, de acuerdo con los escritos, rebosaba de esplendor nuevamente; pero al cabo de poco más de un siglo cayó una vez más en el olvido, hasta que en el siglo XVII fue redescubierta por exploradores europeos.

Las ruinas de las distintas épocas se mezclan ahora en Palmira. El edificio más destacado y uno de los más antiguos (de hace casi dos milenios) es el templo dedicado al dios Baal, una antigua deidad babilónica, situado en las inmediaciones de la primera ciudad. En esta zona se encuentra también el palacio de la reina Zenobia, que Diocleniano transformó en su residencia tras la conquista de la ciudad; a su alrededor se hallan otros vestigios de la época romana como el ágora, el teatro y un templo que constituye uno de los edificios mejor conservados de la ciudad. En las afueras de la ciudad se encuentra un inquietante valle que sirvió de necrópolis, en la que se construyeron enormes tumbas colectivas.

Palmira, situada a unos 200 Km. de Damasco, es uno de los focos turísticos más importantes de Siria. Al alba y al crepúsculo, las columnas transmiten una sensación fantasmagórica en este desolado paisaje; la antigua capital de los nabateos es ahora una flor marchita en medio del desierto, pero los ecos de su gloria aún resuenan entre los muros en ruinas.

Fotografía de Bernard Gagnon en la Wikipedia.

ene 02 2012

La Costa de los Esqueletos, zona virgen en Namibia

» Escrito por Cristina Canaveras

El desierto y el mar juntos

Su nombre no es muy alentador pero probablemente por eso mismo es uno de los lugares más impresionantes de África. A veces, dejamos olvidado al continente africano por ser uno de los que menos explotados tienen el concepto de turismo. No obstante, si se encontrara en otra zona de otro país más visitado, sería seguramente el lugar más emblemático del mismo.

Pero no, la Costa de los Esqueletos pertenece a Namibia y cuenta con el honor de ser una de las zonas más vírgenes del continente africano. Pocos son los que la conocen pero casi todos aseguran que se trata de uno de los lugares que deben visitarse sí o sí una vez en la vida. Ocupa una superficie de 2.000 kilómetros y se caracteriza por un hecho insólito: la Costa de los Esqueletos es una parte del Desierto de Namibia que, de forma caprichosa, llega hasta el océano Atlántico, aunándose dos paisajes o áreas totalmente antagónicas u opuestas.

El desierto más viejo del mundo

La sal con el azúcar, el blanco con el negro o la noche con el día. Cualquiera de estas parejas de opuestos no es más insólita que la que se da en la Costa de los Esqueletos. El Desierto de Namibia –el Namib-, está considerado el más viejo del mundo, habiendo constancia de su existencia hace 65 millones de años, coincidiendo con la época en la que se extinguieron los dinosaurios.

Y ese enorme desierto –Namib significa ‘enorme’ en lengua nama-, concilia con el mar desembocando en una costa salvaje, En la Costa de los Esqueletos dominan las planicies de grava aunque en algunas zonas son las dunas altas las que se imponen al mar. Aquí llega, también, la conocida como corriente de Bengala, causante de que predomine una intensa niebla oceánica durante prácticamente todo el año.

costa La Costa de los Esqueletos, zona virgen en Namibia

Oleaje en las playas, vientos que soplan desde el interior e intensas nieblas. Cualquiera podría afirmar que son éstos los factores que influyen para que sea llamada la Costa de los Esqueletos. No obstante, es otro motivo mucho más aterrador el causante del nombre del lugar.

Y es que aunque observar como el desierto y el océano se funden en uno de sólo es realmente bello, la Costa de los Esqueletos también es conocida por ser el punto final de algunos navegantes de rutas comerciales que no pudieron vencer la ferocidad y la dureza de esta costa. En ella, y tras el paso del tiempo y su correspondiente deterioro, pueden encontrarse semienterrados embarcaciones de siglos pasados. Por ello se llama la Costa de los Esqueletos, un lugar tan inhóspito como siniestro, tan bello como incomparable.

Fotografía de Wikipedia

dic 31 2011

Las fortalezas dacias de las montañas de Orastia

» Escrito por Abel Garcia

El legado de un pueblo antiguo

Antes del apogeo romano, Europa estaba formada por una multitud de reinos y territorios independientes, con una organización política en muchos casos escasa. Uno de estos pueblos era el de los dacios, que ocupaban parte del territorio de la actual Transilvania. Este pueblo, como muchos otros, desapareció absorbido por la expansión romana, pero dejó un valioso y único legado: las fortalezas que protegían su territorio, ahora en ruinas.

Fortalezas dacias 460x345 Las fortalezas dacias de las montañas de Orastia

Las ruinas de las fortalezas dacias que se conservan están ubicadas en las montañas de Orastia, en Rumania. Son seis enclaves, uno de los cuales fue la capital de los dacios, y junto con las demás constituían una precaria defensa contra las legiones romanas. La característica de estas fortalezas es que tenían una triple función: militar, civil y religiosa. Los dacios eran un pueblo dela Edad del Hierro y sus asentamientos eran pequeños, pero aun así desarrollaron un estilo de construcción propio y sofisticado en comparación con sus vecinos, materializado en las fortalezas que levantaron a lo largo del primer milenio aC.

Las seis fortalezas estaban conectadas por una red de estructuras defensivas que salvaguardaba los caminos que iban de una a otra y, en conjunto, formaban un espacio protegido alrededor de la capital dacia, Sarmizegetusa Regia (que, a su vez, era una de estos seis enclaves). Cada una contaba con espacios claramente delimitados, principalmente divididas entre la zona residencial, el recinto sagrado y el perímetro fortificado (con las murallas y las construcciones defensivas). Una organización que podía prevenirles ante los ataques de otros pueblos vecinos, pero no frente al numeroso y entrenado ejército romano.

En el año 101 dC el emperador romano Trajano inició su ofensiva contra los dacios, cuya resistencia duró unos cuatro años (la Columna de Trajano en Roma refleja escenas de esta campaña). Tras su derrota, las fortalezas fueron reducidas a escombros y sobre los restos de la antigua capital, Sarmizegetusa Regia, se levantó una villa romana. El territorio estuvo en poder de los romanos hasta el año 274, cuando el emperador Aureliano lo abandonó frente a la presión de los pueblos godos y las fortalezas quedaron nuevamente desiertas.

Las fortalezas dacias de Orastia forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Esta categoría, sin embargo, no les garantiza la debida protección: a causa de la permisiva ley rumana en lo que a expolios culturales se refiere, las ruinas han sido presa de los buscadores de tesoros, que acuden a ellas en busca de objetos que luego puedan vender. Así, el poco y valioso legado de los dacios se va dispersando y perdiendo.

Fotografía de FDominec en la Wikipedia.

dic 30 2011

Sian Ka’an, la Puerta del cielo

» Escrito por Cristina Canaveras

¿Sabes lo que son los petenes?

Hoy nos trasladamos hasta México y concretamente hasta su costa del Caribe, en el estado de Quintana Roo. A priori, México y Caribe son dos conceptos que si van de la mano aseguran un paraje idílico: playas cristalinas en un país inmenso lo mires por donde lo mires. Y ciertamente, el lugar del que hoy hablamos cumple con este precepto a la perfección, aunque son más los factores que influyen para que sea considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Y es que más que playas con cocoteros, Sian Ka’an es un espacio natural declarado Reserva de la Biosfera situado entre los municipios de Tulum y Felipe Carrillo Puerto, pertenecientes al estado de Quintana Roo. Para situarlo geográficamente, muchos lo sabrán ubicar mejor diciendo que forma parte de la Península de Yucatán, territorio históricamente habitado por la civilización maya, una de las culturas precolombinas más importantes del mundo.

No es un lugar eminentemente turístico aunque sí la zona donde se encuentra ha incrementado la actividad turística en los últimos tiempos. Y eso que Sian Ka’an significa en idioma maya ‘la Puerta del cielo’ o ‘Lugar donde nace el cielo’. No es de extrañar, por tanto, que el lugar sea considerado un verdadero paraíso, pues ya los mayas tuvieron la percepción de que así lo era y de ahí surgió el nombre.

Sian Kaan 460x306 Sian Ka’an, la Puerta del cielo

En Sian Ka’an podemos encontrar multitud de sistemas ecológicos: desde extensas playas de aspecto típicamente caribeño, hasta manglares que, en este caso, se dividen en cuatro tipos: mangle rojo, mangle blanco, mangle gris y mangle negro. En zonas como éstas la fauna es importante y tiene un papel fundamental en la contribución a que sea zona protegida. Pero si hay algo que realmente sorprende por su inigualable belleza es el conjunto de arrecifes coralinos situados frente a la costa de Sian Ka’an, sólo superado en tamaño por la Gran Barrera de Arrecifes de la costa australiana.

Los petenes

Entre los sistemas ecológicos de Sian Ka’an citados hay que incluir el de los petenes, unos humedales en los que una serie de altos árboles nacen de las hierbas de los pantanos. Son bastante curiosos porque la forma en que se producen es realmente insólita: dentro de los pantanos de agua salada brotan manantiales de agua dulce, que ayudan a que estos árboles puedan crecer. Esta característica, además, es prácticamente única en el planeta.

Playas, ecosistemas únicos e incluso yacimientos arqueológicos. Sian Ka’an constituye un paraje idílico en un estado cada vez más visitado por turistas de todo el mundo que quieren conocer verdaderos paraísos como la localidad de Cancún o Isla Mujeres. Es por ello que las restricciones al turismo son  también cada vez mayores, a fin de preservar una zona que, parafraseando a los mayas, recuerda al mismo cielo.

Fotografía de Wikipedia

dic 28 2011

Bari, en el talón de Italia

» Escrito por Marta Torrejon

Me atrevería a decir que pocas personas conocen Bari. ¿Sabrías decir dónde está sin continuar leyendo? Bien, para aquellos que no lo sepan, allí va la respuesta: en Italia. ¿La zona? Imaginémonos la silueta de la bota, el simbolismo que se utiliza para describir la silueta del país: Bari está en el talón.

¿Cómo llegar a Bari? Para la suerte de muchos, Bari cuenta con aeropuerto. Se encuentra a 11 kilómetros del centro de la ciudad, y en él operan varias compañías, entre ellas algunas de bajo coste como Ryanair. Una vez allí, una buena opción es alquilar un coche barato por unos días y aprovecharlo para visitar la ciudad e incluso hacer una pequeña ruta por los pueblos de alrededor.

5984167940 8cd7ac6d2e 460x258 Bari, en el talón de Italia

Bari es una ciudad encantadora. Lo que comenzó siendo una ciudad pequeña ha ido creciendo y adaptándose a la actualidad sin perder el encanto de antaño de las ciudades más pequeñas. Un lugar con historia en perfecta harmonía con el arte, los mercados antiguos y, en el otro extremo, las tiendas de lujo que sólo se pueden permitir unos pocos.

En Bari hay varias posibilidades que pueden hacer que tu día en esta ciudad de Italia sea perfecto. Por ejemplo, un paseo por el casco antiguo: no hay discusión, todos los cascos antiguos de las ciudades tienen encanto y son capaces de trasladar al visitante atrás en el tiempo. Opta un merecido descanso y siéntate a beber un café en alguno de sus locales, tómatelo con calma. ¿Qué tal unas compras en tiendas artesanales? O si lo prefieres tiendas más típicas, más comunes, en las que podrás darte algún capricho.

Los más románticos quizás prefieren dar un agradable paseo por la playa. Tanto en invierno como en verano, ya sea de día o de noche, caminar por la playa es siempre un acierto. Y, además, esta tiene algo que todavía la hace más especial: su nombre. ¿Cuántas playas conoces que se llamen Pane e pomodoro? Lo que en castellano se podría traducir como pan con tomate. ¡Un nombre, cuanto menos, original!

Además, por el paseo marítimo, por esta última zona comentada, hay muchos restaurantes y bares en los que cenar o tomar algo. Quien sabe, quizás tu plan perfecto es pasar la mañana paseando por el casco antiguo de Bari, visitando algún que otro museo y alguna basílica para acabar contemplando la puesta de sol en la playa y cenando por el paseo marítimo y tomar algo después.

Bari, un nuevo destino que contemplar en la lista de ciudades italianas que bien merece una visita.

Fotografía de Flickr

dic 27 2011

Lençóis Maranhenses, desierto blanco lleno de vida

» Escrito por Marta Torrejon

Carnaval, samba y futbol: esas son las principales señas de identidad de un país como Brasil. Una verdadera lástima, ya que tiene rincones totalmente sorprendentes que describen mucho mejor al lugar. ¿Quién se imagina que en Brasil, un país con una enorme reserva tropical, tiene por ejemplo un desierto? En efecto, el Lençóis Maranhenses se encuentra allí.

800px Lencois Maranhenses 8 460x345 Lençóis Maranhenses, desierto blanco lleno de vida

El Lençóis Maranhenses se caracteriza por ser un desierto azul y blanco, con lagunas. No, no estás leyendo mal: existe un desierto que visto desde las alturas parece una extensa sábana blanca y que cuenta con lagunas en su interior. Increíble pero cierto. Se encuentra en Maranhao, al norte de Brasil, y recibe el nombre de Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses. Tiene una extensión de casi 300 kilómetros cuadrados, recubiertos de dunas blancas y lagos azules que forman un lugar de ensueño como nunca antes pudiste imaginar.

Parémonos a analizar su nombre: lençóis, en portugués, recibe la traducción de sábanas, un sustantivo que le va como anillo al dedo para describirlo. Y, durante los meses de junio hasta septiembre, fuertes y abundantes lluvias acumulan agua entre los médanos formando estanques de gran tamaño de un precioso color azul verdoso. Es precisamente esta cantidad de lluvias lo que difiere a esta región de un desierto. Si hacemos la comparación con el Sáhara nos daríamos cuenta de en el Lençóis Maranhenses el índice de lluvias es 300 veces superior.

Pero, tal y como hemos dicho, esto es tan sólo en la época de lluvias: ¿qué pasa después? Las lagunas se evaporan y el paisaje queda completamente seco, y eso que es el lugar donde varias especies de animales, como tortugas y almejas, tienen su hogar. ¿Y qué pasa con ellos? ¿Dónde van a parar esos animales? ¿Cómo es que vuelven cuando vuelve el agua? Una de las explicaciones para este fenómeno es que los huevos de los peces y demás especies animales se mantienen vivos en la arena: cuando vuelve la época de lluvias, estos huevos se abren, nacen las crías y vuelve la vida al Lençóis Maranhenses.

Fotografía de Wikipedia

dic 24 2011

El Tejadillo de Oro, símbolo de Innsbruck

» Escrito por Cristina Canaveras

¿Sabes quién se asomaba por este balcón?

Innsbruck está considerada el corazón de los Alpes y, a su vez, una de las localidades más bellas de Austria. Es una ciudad de montaña donde en invierno se congregan muchos amantes del esquí, deporte que triunfa en Innsbruck y erige esta ciudad como una de las más populares para la práctica de los deportes de invierno.

Situada en el estado austríaco de Tirol, al oeste de Austria, destaca de esta localidad su casco antiguo, de aspecto medieval aunque fascinantemente bien conservado. La mayoría de edificios del centro histórico datan del siglo XVI y son muchas las calles por las que se pueden ver pintorescas fachadas, así como abovedados pasadizos que sorprenden sobre todo en la que está considerada la calle principal de Innsbruck, la Herzog Friedrich Strasse.

Es curioso como el coche es prácticamente indispensable para llegar hasta Innsbruck aunque, a la vez, innecesario para recorrer el casco antiguo de la localidad. De hecho, Innsbruck tiene por norma prohibir el acceso de vehículos al centro histórico, una regla que mejora la visita por las mejores zonas urbanizadas de la ciudad austríaca.

Desde hace siglos, la posición estratégica de Innsbruck le ha valido la fama y renombre que hoy en día aún posee, aunque no sólo ha sido su ubicación la única razón por la que se la considera una de las ciudades más hermosas del país. Como decíamos, su arquitectura es merecedora de una visita y, probablemente, el mayor símbolo de la ciudad también esté relacionado con los fantásticos edificios que la caracterizan.

innsbruck 345x460 El Tejadillo de Oro, símbolo de Innsbruck

Precisamente este símbolo se encuentra en la que decíamos era la calle principal de Innsbruck: la Herzog Friedrich Strasse. Se le conoce como el Tejadillo de Oro y no deja de ser un edificio con un tejado algo diferente al del resto de casas. Y es que está revestido con casi 3000 tejas de cobre doradas que simulan el aspecto del oro, y de ahí su nombre.

El Tejadillo de Oro fue mandado a construir por el emperador Maximiliano I justamente en la que había sido residencia del archiduque Friedrich IV. El motivo fue el enlace matrimonial del emperador con Blanca Maria Sforza de Milán –de hecho algunos frescos de la fachada muestran a Maximiliano I con su mujer-, aunque también lo utilizaría el emperador para asomarse al balcón y divisar desde aquí las fiestas y celebraciones de la plaza.

Han pasado los años –aproximadamente cinco siglos desde entonces- y el Tejadillo de Oro sigue intacto en la calle más representativa de Innsbruck. Hoy en día este monumento alberga un museo que conmemora a Maximiliano I y cuenta con el atractivo de poder asomarse por el popular balcón, probablemente la vista más privilegiada de todo Innsbruck.

 Fotografía de Wikipedia

dic 24 2011

Basilea, historia y cultura

» Escrito por Marta Torrejon

Quien más quien menos conoce Basilea. La mayoría de las personas tienen en mente algo relacionado con la Paz de Basilea, por lo que mínimamente se tiene consciencia de que el lugar existe. Pero volvemos a la misma pregunta de siempre: ¿dónde está Basilea? ¿Qué se puede ver allí? Si eres de aquellos que no conocen las respuestas a estas preguntas, aquí va un poco de información que te ayudará a hacerte una mejor idea del lugar que vas a visitar.

Basilea es una ciudad que pertenece a Suiza y se encuentra en la frontera con Francia y Alemania. Situada a orillas del río Rin, cuenta con aeropuerto propio que conecta con casi todos los puntos importantes de Europa, por lo que no deberías tener problema para llegar por esta vía. El aeropuerto es de lo más importantes de Suiza y conecta con otros varios puntos del mundo, por lo que quizás puede ser un buen lugar para hacer escala si estás haciendo un recorrido más largo por el mundo. Se encuentra a 8 kilómetros de la ciudad, por lo que si decides alquilar un coche barato llegarás en unos 10 minutos.

Una vez en Basilea puedes visitar lugares como la Catedral de Basilea. Uno de los elementos más curiosos es su tejado, muy colorista y llamativo, que fue admirado por Pío II cuando pasó por la ciudad en 1438. Tiene elementos románicos y góticos que un buen amante del arte sin duda sabrá apreciar.

Quizás también te puedan interesar las defensas medievales, y es que la vida medieval en Basilea tuvo mucha importancia y repercusión. Aunque no queden muchas muestras, la ciudad levantó un gran recinto defensivo para defenderse de posibles ataques enemigos.

Basilea tiene la reputación de ser una de las ciudades culturales más importantes en Europa. La ciudad es una gran capital musical: posee dos orquestas de fama internacional, como la Orquesta Sinfónica de Basilea  y la Orquesta de Cámara de Basilea. En la ciudad encontramos mucha cantidad de museos, con el punto fuerte en las artes plásticas. Albergan una gran cantidad de fondos de relevancia internacional. Las aproximadamente tres docenas de edificios suponen una densidad de museos extraordinariamente elevada en comparación con otras ciudades que pueden tener el mismo tamaño.