ene 26 2012
El salto de esquí de Holmenkollen, moderna obra de ingeniería en Oslo
» Escrito por Cristina CanaverasEl salto de esquí más moderno del mundo
Parece ser que este año en España no estamos teniendo mucha nieve, lo que está perjudicando considerablemente la práctica de los diferentes deportes de invierno con los que disfrutan muchas familias y amigos. Sin embargo, y mientras esperamos a que caigan los típicos copos de nieve que suelen teñir de blanco los diversos puertos de montaña españoles, hoy nos trasladamos hasta una localidad noruega en la que la nieve sí está teniendo una especial importancia gracias a una atracción que está considerada una de las más modernas del mundo.
Es el salto de esquí de Holmenkollen, una zona montañosa situada en la parte más alta de Oslo, a las afuera de la capital. El área donde se encuentra es llamada Vestre Aker y, sin duda, constituye una histórica zona de esquí en la que ya a finales del 1800 se celebraban competiciones de deporte blanco.
Y aunque es una región caracterizada por los grandes bosques que la rodean, para presenciar el salto de esquí de Holmenkollen tan sólo habrá que desplazarse 20 minutos en automóvil desde Oslo, pudiendo alquilar un coche barato en la ciudad. De hecho, la proximidad con la capital noruega hace posible incluso viajar hasta este puerto de montaña en ferrocarril o autobús, aunque el coche siempre será el transporte más rápido y cómodo.

¿Y por qué es tan especial el salto de esquí de Holmenkollen? Pues porque para muchos representa una de las obras de ingeniería más novedosas del planeta, un monumento con un diseño innovador por el que pueden realizarse algunos de los saltos de esquí más impresionantes de la historia.
De dimensiones titánicas, es posible subir hasta la denominada torre del salto de esquí, uno de los puntos más altos del trampolín desde el que se pueden divisar unas espectaculares vistas de Oslo y sus alrededores, con bosques y un fiordo en primer plano. Además, en el interior del salto de esquí de Holmenkollen se encuentra el Museo de Esquí, un espacio que comprende la historia de este deporte haciendo hincapié en los Juegos Olímpicos de invierno y en algunas expediciones polares destacables.
Construido con hormigón y acero, el salto de esquí de Holmenkollen cuenta con instalaciones y sistemas pioneros que garantizan la protección del viento, la producción de nieve o la iluminación que posibilita que por la noche el salto de esquí se pueda ver desde la lejanía. Así, de toda esta modernidad se aprovecharon los atletas que en el año pasado participaron en el Campeonato Mundial de Esquí Nórdico, celebrado en Oslo.





La competición se cierra hoy con la llegada triunfal a 
La contrarreloj individual, de 42.5 Km, atraviesa el casco histórico y las afueras de la ciudad de 
La de hoy es la última gran prueba del Tour. No sólo Schleck, también Evans está en condiciones de disputarle el maillot amarillo a Voeckler. La etapa de hoy, aunque siendo menos dura y mucho más corta que la de ayer (109.5 Km), tiene peligro en tanto que su corta longitud y sus tres puertos (el Col du Télégraphe, de nuevo el Galibier y, finalmente, Alpe d’Huez) permitirán a los escaladores atacar pronto y continuamente, sin dejar apenas tiempo a los velocistas de recuperar la distancia.

Previamente a la llegada al Galibier, los ciclistas se enfrentan a más de 160 Km. de ruta con otros dos puertos de categoría especial (el Col Agnel y el Col d’Izoard), partiendo de Pinerolo (final de etapa de ayer) y haciendo un total de 200.5 Km. Una etapa durísima que pondrá al límite a los ciclistas en cabeza y que puede acercar a otros a la gloria. Voeckler y Cavendish mantuvieron sus respectivos maillots en la primera etapa alpina… ¿podrán hacerlo durante las otras dos?



