ene 11 2012
Los 13 patios del Museo-Palacio de Viana
» Escrito en Sin categoría por Cristina CanaverasUn museo repleto de aromas
Ante la todopoderosa Mezquita de Córdoba cualquier elemento de la ciudad parece pequeño o insignificante. No obstante, una de las atracciones del centro que no deben dejar de visitarse en un viaje a Córdoba es el Museo-Palacio de Viana, un monumento en el que destacan trece fabulosos patios que ofrecen un recorrido único por unos espacios llenos de vida y humanidad a pesar de estar completamente vacíos de gente, excepto los turistas que los visitan.
El Museo-Palacio de Viana es un edificio del siglo XIV que perteneció a varias familias nobles de la ciudad como los marqueses de Villaseca o los marqueses de Viana. Finalmente, y después de varias restauraciones, pasó a ser propiedad de Cajasur, que lo convirtió en el museo que es hoy en día. A pesar de que hoy lo que destacamos son sus increíbles patios, no es menos interesante la colección de tapices flamencos y goyescos que posee el museo, así como de muebles de hace más de tres siglos o la biblioteca del edificio, de más de siete mil volúmenes.

Y es que la visita al Museo-Palacio de Viana podría dividirse en dos partes que a la vez, pueden conocerse independientemente. La más completa es la entrada que incluye la visita al museo y a los patios, aunque por otra parte hay mucha gente que opta por visitar únicamente los patios y jardines –el precio de esta entrada es algo inferior y al fin y al cabo son éstos los que más aplausos se llevan por parte del turista que visita el conjunto del Museo-Palacio de Viana-.
Y es que si siempre se ha alabado el arte del patio andaluz, en el Museo-Palacio de Viana se podrá constatar que no es casualidad que un mero espacio decorado pueda emanar tanta belleza visual y sensorial. Los típicos patios andaluces son originarios de Oriente, donde es tradición llenar de vida los espacios exteriores y sobre todo de flores, a poder ser aromáticas, que recreen un lugar de ensueño. Y así lo consigue esta ‘colección’ de diferentes patios que permite adentrar al visitante en un mundo de aromas y tonalidades, de silencios y murmullos, de naturaleza e historia.
Entre el interior y los exteriores, el Museo-Palacio de Viana ocupa una extensión de 6.500 metros cuadrados, la mitad de los cuales pertenecen a los jardines y patios. En realidad, y aunque hemos dicho que son trece los patios, son doce más el jardín principal. Y aunque todos destacan por algo, merece la pena citar algunos como el Patio de Recibo –porticado y decorado con clivias o rosales mosquetas- o el más popular de todos, el Patio de las Rejas, desde donde antiguamente los marqueses presenciaban el paso de la Virgen de las Angustias en las procesiones celebradas en la calle.






